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Archive For: 3ra Semana de oración

Y daré prodigios en el cielo y en la tierra

Finalizamos esta semana de oración, Dios nos ha bendecido cada día, su palabra nos habló en Joel 2:28-30 “28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.30 Y daré prodigios en el cielo y en la tierra,”

30 Y daré prodigios en el cielo y en la tierra,”

Hemos estudiado que, luego de un profundo tiempo de intimidad con el Señor, la presencia de Dios en nuestras vidas es tan evidente que comienzan a suceder eventos extraordinarios y no nos referimos solamente a los sueños y a las visiones, sino al hecho que el derramamiento su Espíritu Santo ocurre en todos aquellos que le aman y ¡Nada puede ser más extraordinario que eso! Cuando eso ocurre no se es demasiado joven para profetizar, ni demasiado viejo para soñar, sino que se comienza a vivir en lo sobrenatural y esa bendición está disponible para todos los que aman al Señor, en su presencia hay salvación, paz, amor, justicia y poder.

Un pueblo humillado ante el Señor y lleno del Espíritu Santo podrá también contemplar los cielos abiertos y ver Su justicia descender como una lluvia, dice la palabra en Isaías 45:8 «Destilad, oh cielos, desde lo alto, y derramen justicia las nubes,” en estos tiempos que vivimos no sólo necesitamos los milagros en la tierra, sino que requerimos que la justicia descienda como una lluvia prodigiosa y bañe toda la sociedad,  porque sabemos que la justicia viene de la mano con la paz (Salmo 85:10 La justicia y la paz se besaron.)

Hemos finalizado esta semana de oración, intercedamos por un arrepentimiento genuino que traiga un derramamiento el Espíritu Santo sobre toda carne, para que así podamos ver la justicia y la paz que viene del Señor. Juan 14:27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

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También sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días

Hemos estudiado como El Espíritu Santo se derrama haciendo una obra sobrenatural en hijos, jóvenes y ancianos, vimos que, luego de un profundo tiempo de arrepentimiento y de intimidad con Dios, los sueños y visiones son esparcidos sobre sus hijos. Ahora estudiaremos como el Señor no hace diferencia entre las personas a la hora de derramar Su presencia.

Joel 2:29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.

En este tiempo histórico existía la figura de esclavo y esclava, es decir un sirviente, quien era considerado siervo pertenecía al estrato social más bajo para la sociedad. Pero Dios no hace diferencia entre un hijo y un padre o entre un joven y un anciano, Él no hace distinción entre una persona de la alta sociedad y un mendigo, entre un pastor y la más humilde oveja. La presencia y el derramamiento del Espíritu Santo está disponible para todo aquel que le busque y que le adore (Romanos 2:11 porque no hay acepción de personas para con Dios).

Estamos hablando de un derramamiento total sobre sus hijos, eso genera una entrega total. Estamos viviendo un tiempo donde mientras más busquemos de Dios, más ansias tendremos de encontrarle, un tiempo donde Dios se manifestará al ser buscado (Jeremías 29:13 y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón).

El derramamiento del Espíritu Santo busca hacernos conocer más de Dios para ser testigos de Su bondad (Hechos 1:8), cuando vivimos en su presencia nuestro solo existir transmite esperanza (Colosenses 1:27) y esa esperanza muestra que hemos pasado de las tinieblas a la luz de Cristo (1 Pedro 2:9).

Oremos por un derramamiento del Espíritu Santo en todos los estratos de la sociedad venezolana, en cada venezolano y que podamos ver Su presencia manifiesta en cada corazón.

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Vuestros jóvenes verán visiones

Seguimos estudiando las escrituras en esta semana de oración, hemos visto como después de un arrepentimiento genuino es derramado el Espíritu Santo, éste es el Espíritu que convence de pecado de justicia y de juicio (Juan 16:8) y quien lleva a nuestros hijos a conocer a Dios, de la misma forma hace que los ancianos emprendan nuevos sueños siendo vivificados por Él, ahora El Espíritu Santo hace ver a los jóvenes visiones.

28 y vuestros jóvenes verán visiones.

¿Qué es una visión? En el hebreo uno de los significados que tiene la palabra visión se refiere a un contacto en la intimidad con Dios, visión es todo aquello que es revelado luego de un profundo tiempo con el Señor, este versículo bíblico establece entonces que en estos, los postreros días, los jóvenes vendrán a tener una relación tan íntima con el Altísimo que Dios mismo sembrará Su deseo en el corazón de éstos, ¡Alabado sea el Señor! No solamente coloca sueños en los ancianos sino que guía a los jóvenes a tener visión.

Muchas veces esta visión nos hace cambiar nuestra forma de ver las cosas, en el libro de los Hechos el apóstol Pedro luego de orar (tiempo de intimidad con Dios) tiene una visión que le cambia el concepto que tenía del alcance de la salvación (Hechos 10:9-16), hoy muchos de nosotros esperamos dirección de parte del Señor, amado hermano la visión de Dios para tu vida ya está lista solo debes pasar tiempo en intimidad con Él para que la misma te sea revelada, pero debes estar abierto a que esta visión venga con un cambio radical, abre tu corazón a Él y acepta quizás un cambio en tu manera de ver las cosas.

En esta semana de oración pasemos tiempo con Dios, estemos en profunda intimidad con Él, deleitémonos en su presencia y el concederá los deseos de nuestro corazón (Salmo 37:4) y colocará una nueva visión en nuestras vidas.

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Vuestros ancianos soñarán sueños

El día 3 de nuestro estudio analizaremos la siguiente parte del texto que se encuentra en el versículo 28 del libro de Joel capítulo 2, “vuestros ancianos soñarán sueños”

En el devocional anterior vimos como nuestros hijos e hijas profetizarían siendo esto una consecuencia de la llenura del Espíritu Santo, es una bendición saber que Dios puede usar a nuestros hijos como canal para alcanzar a otros infundiendo fe por medio de una palabra de profecía, ahora bien, esa no es la única manera en la que Dios ha de mostrar su derramamiento en nosotros, nuestros ancianos también soñaran sueños.

En esta sociedad se entiende que anciano es sinónimo de anticuado o improductivo, sin embargo, los planes y propósitos de Dios trascienden nuestro entendimiento y nuestra percepción de la realidad. Cuando el Espíritu del Señor es derramado nuestros jóvenes profetizan, pero también nuestros ancianos sueñan, unos activamente hablan del plan de Dios en sus vidas, los otros ven el plan de Dios, es una compenetración increíble, El Señor coloca nuevos sueños en los ancianos, nuevas metas, nuevos propósitos y nuevas fuerzas (Isaías 40:31), estos sueños muchas veces impulsan a sus hijos e hijas a dar la palabra profética que les ha sido encomendada.

Los sueños son un elemento profético que hacen que el anciano se active en la búsqueda del propósito de Dios en su vida. Dicen los científicos que al soñar se regeneran tejidos cerebrales de los seres humanos, podríamos decir que los sueños del Señor en la mente de los ancianos regeneran su fe y sus pensamientos son renovados (Romanos 12:2).

En esta semana de oración intercedamos ante el Señor para que nuestra mente sea inundada por los sueños que nuestro Dios ponga en ella, que no nos detengamos, que creamos que no hay imposible para Dios y que los sueños que son puestos en nuestra mente por su Espíritu Santo se llevarán a cabo.

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Y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas

Seguimos estudiando esta porción de la palabra que se encuentra en Joel 2:28-30 hasta ahora hemos trabajado el hecho que para tener un derramamiento del Espíritu Santo en nuestras vidas debemos pasar por un profundo tiempo de arrepentimiento y volver nuestro corazón al Señor, en ese momento y ya revestidos de Su presencia poderosa en nuestras vidas, comenzarán a ocurrir hechos sobrenaturales, uno de ellos está descrito en el versículo 28 de Joel capítulo 2 “y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas”.

¿A que se refiere el texto cuando dice que nuestros hijos e hijas profetizarán? En nuestros tiempos se confunde la profecía con una especie de “adivinación”, muchos esperan una profecía que les indique que deben hacer y que no, es cierto que Dios puede usar los medios que Él considere necesarios para hacernos entender el camino por el cual debemos andar, no debemos olvidar que el propósito principal de la profecía es infundir fe, de allí que la palabra está llena de profecías que, al cumplirse con el tiempo, afianzaron la fe de los creyentes, es por eso que debemos ver la palabra profética como una luz en medio de las tinieblas.

Ahora bien, si observamos el texto podemos determinar que contiene una hermosa promesa que va más allá de la profecía, se nos indica que nuestros hijos e hijas vendrán al conocimiento del Señor, ¿Por qué decimos esto? Pues para que profeticen deben haber pasado primeramente por el arrepentimiento para luego de ello ser llenos del Espíritu Santo y finalmente profetizar, lo cual es hablar en nombre del Señor de una manera sobrenatural.

En esta semana de oración intercedamos por nuestros hijos e hijas, pidiendo a Dios que lleguen a los pies de Jesús y que sea derramado el Espíritu Santo en las vidas de éstos, a fin que se atrevan a hablar en el nombre del Señor, declarando proféticamente que Jesucristo es el Salvador y que solamente en Él las almas pueden alcanzar la paz, el perdón y la vida eterna, Oh Señor haz de nuestros hijos e hijas instrumentos de tu gloria.

Día 1

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Vosotros pues oraréis así

 

Iniciamos la semana de oración, ¡Sea exaltado el nombre de nuestro Dios! Estaremos estudiando el texto que se encuentra en Joel 2:28-30 “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.Y daré prodigios en el cielo y en la tierra,”

28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne.

No podemos estudiar el derramamiento del Espíritu sin tocar lo expuesto en el versículo 12 y 13  del mismo capítulo 2 de Joel el cual dice: 12 Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento.13 Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo”.

El derramamiento del Espíritu del Señor viene después de un profundo acto de arrepentimiento de su pueblo, esa es la única forma nuestro corazón se vuelva a Dios, nosotros como personas y como país tendemos a alejarnos del Señor y producto de eso viene una sequía espiritual que permea todas las áreas del individuo y de la nación, es necesario un cambio, un cambio en el corazón para que seamos llenos del Espíritu del Señor

Tenemos la promesa del Señor en Santiago 4:8  Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.” El Señor va a derramar de su Espíritu en nuestras vidas una vez que nos hayamos acercado a Él, comencemos esta semana de oración con un profundo arrepentimiento, anhelando su manifestación, deseando como nunca ser llenos de su presencia.

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