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Fuerza y aceite de Dios

luis paz martesSalmo 92:10Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; seré ungido con aceite fresco. Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos; oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los malignos. El justo florecerá como la palmera;  crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes, para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, y que en él no hay injusticia.”

Este pasaje el salmista lo escribe mucho tiempo antes de que ocurriera el día de Pentecostés, sin embargo fue lleno del Espíritu Santo y declaró las palabras que escribió en el salmo. Esto nos demuestra que Pentecostés no es un momento específico, ocurre cuando le abro mi corazón a Dios y le digo “yo necesito ser lleno de ti, necesito de tu inspiración divina para que me ayudes en todo lo que viene por delante”.

El salmista, en estos pasajes, deja un legado para la iglesia posterior diciéndole que el único que da las fuerzas como las del búfalo es el Señor. La fuerza a la que se refiere el salmista no es una fortaleza común, es una fuerza que puede enfrentar los vientos y tempestades.

El salmista se refiere a la fuerza como la del búfalo (el cual es el único animal que no huyen ante las tempestades)  que cuando viene la tormenta, el animal no  huye como los pájaros sino que se pone en pie, mira al cielo y aguanta hasta que pase.

El Señor a través de su Espíritu Santo quiere capacitarnos para identificar qué áreas de nuestra vida que necesitan cambiar para que seamos fortalecidos y resistir las tempestades tal como lo hace el búfalo.

A veces creemos que cuando venimos a los pies de Cristo vamos a tener una vida más fácil, pero la Biblia no nos dice eso, todo lo contrario, nos enseña y prepara diciendo que en el mundo tendremos aflicción, que el mundo nos rechazará sencillamente porque no le pertenecemos. Sin embargo, este Salmo también dice que seremos ungidos con aceite del cielo, el cual cubrirá todo nuestro cuerpo haciendo que todos los golpes que intente dar el enemigo resbalen. El salmista está diciendo que ya él fue ungido, que sus fuerzas provienen de Dios y cuando sus enemigos tratan de acercarse no pueden tocarlo.

El salmista también enseña que el “justo florecerá”, es decir que hay un lugar de refugio para el que necesita crecer en el Señor; ese lugar no está en el mundo, es la casa de Dios donde Él envía bendición y vida eterna.  Si te preocupa tu futuro y el de tu familia, plántalos en casa de Jehová, que es el único lugar donde es seguro que florecerán. El salmista inspirado por el Espíritu Santo afirma que aun cuando seas anciano, con canas, si estás plantado en la casa del Señor, florecerás fuerte y vigoroso; ese es el plan de eternidad de Dios contigo.

Sal a la calle con la convicción de que la presencia de Dios te da el poder y la fuerza. Esta breve y momentánea prueba Dios la utiliza para hacerte fuerte. Se cómo el búfalo, espera la tormenta, unge tu cabeza con aceite que es el Espíritu Santo y Dios hará rebosar tu vida plantado en la casa de Jehová hasta la eternidad. ¡Aleluya!

Dr. Luis Paz

Culto de Ministración del Espíritu Santo
24 de Junio de 2014

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